Los cruceros son una forma casi mágica de viajar. La aventura comienza a bordo de una embarcación de lujo, repleta de actividades, instalaciones de ensueño, comida deliciosa y cientos de opciones para divertirse, sin importar la edad ni los intereses. Duermes en un camarote increíblemente cómodo y despiertas en una nueva ciudad, un nuevo país que puedes recorrer. Los cruceros son económicos, cómodos, divertidos e ideales para personas que deseen hacer recorridos largos sin preocuparse por trasbordos, vuelos y conexiones. En esta forma de viajar sólo hay que concentrarse en divertirse.

Uno de los destinos más populares en la actualidad son los cruceros por las capitales bálticas: Helsinski, San Petersburgo, Tallín y Estocolmo. Hacer este recorrido por vía marítima te ofrece la oportunidad de empaparte de la historia, cultura y belleza de esta región; eso sí, debes estar atento para sacar el mayor partido posible al tiempo en cada lugar. Si decides tomar esta ruta, necesitas visitar estos lugares claves:

En Helsinski:

  • Mercado del puerto: hay quienes dicen que para conocer el verdadero corazón de un lugar debes visitar la iglesia, el cementerio y el mercado. En Helsinski el mercado del puerto es una maravilla que no debes perderte. Podrás disfrutar de la verdadera gastronomía local, música en vivo, adquirir productos locales y pequeños souvenirs.
  • Catedral Upenski: la famosa catedral ortodoxa destaca con su color rojo y cúpulas azules contra el límpido cielo de Helsinski. Para llegar allí pasarás por el puente del amor (repleto de candados y promesas). Dentro de ella disfrutarás de arte y arquitectura, paz y recogimiento.
  • Plaza del Senado: rodeada de edificios elegantes y coloridos, con una fuente hermosa que invita al descanso y la contemplación, podrás visitar luego la Catedral Luterana Tuomiokirkko que está muy cerca.
  • Avenida Esplendi: Es una avenida larga, con un boulevard en el centro, rodeada de edificios, cafés y prestigiosas tiendas. Es ideal para pasar la tarde, ir de compras y relajarse en uno de sus emblemáticos cafés.

 

En San Petersburgo:

  • Museo Hermitage: ubicado en la residencia de los zares rusos, incluyendo el palacio de invierno. Es uno de los museos más importantes del mundo.
  • Avenida Nevsky: y otros lugares con vistas de ensueño, como la Plaza del senado, los parques y las fuentes de Petergoff y el Gran Palacio, entre otros.
  • Iglesias de San Petersburgo: esta ciudad está repleta de iglesias y catedrales hermosas como la catedral de San Pedro y Pablo, San Isaac, San Nicolás, Nuestra Señora de Kazán, entre otras.
  • Estaciones de metro: parece extraño, pero las estaciones son verdaderas joyas arquitectónicas.
  • Parque y Palacio de Catalina en Pushkin: residencia veraniega de los Zares Rusos.

 

En Estocolmo:

  • Museo Vasa: donde podrás admirar el buque de guerra Vasa, rescatado de las profundidades del mar en los años 60.
  • Museo Skansen: un museo al aire libre, incluye un zoo de animales nórdicos además de un centro de celebraciones tradicionales.
  • Museo Abba: si eres fanático de esta emblemática agrupación, aquí podrás conocer todos los detalles sobre ellos.
  • Gamla Stan: es el centro históricos de la ciudad, repleto de pequeños restaurantes, callejones y tiendas.
  • Palacio Real: residencia oficial del Rey de Suecia, tiene espacios abiertos al turismo.

 

En Tallín:

  • Raekoja plats o plaza del Ayuntamiento: rodeado de pequeños restaurantes donde tomar una deliciosa cerveza helada o comer algo. Colorida y llena de historia, con edificios medievales, torres y dragones, no puedes perdértela.
  • Puerta Viru: flanqueada por dos torres escapadas de un cuento de hadas, marca el comienzo de la calle Viru, llena de tiendas, cafés y restaurantes.
  • Mirador Patkuli: vistas panorámicas de la ciudad, murallas y atardeceres perfectos para fotografiar.
  • Catedral Alexander Nevski: un recuerdo de la ocupación rusa, su arquitectura nos hace pensar en la plaza roja o el Kremlin.
  • Murallas Medievales: si quieres sentirte en el medioevo, en medio de un cuento de hadas, entonces puedes hacer un recorrido por las murallas de la ciudad y sus torres.

En resumen, un crucero por las Capitales Bálticas es un viaje de ensueño que hay que hacer al menos una vez en la vida. ¿A qué esperas para reservar tu crucero?

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