Una de las obras de ingeniería hidráulica más representativas de España es el Canal de Castilla. Fue construido para facilitar el traslado de cereales desde Castilla hacia los puertos situados en la zona norte, desde donde eran distribuidos hacia otras localidades. Su construcción se decidió ante la dificultad que suponía comunicarse vía terrestre con la meseta castellana y fue durante el reinado de Fernando VI cuando oficialmente comenzó su construcción.

Esta obra reviste gran interés turístico si quieres realizar una escapada de Madrid a disfrutar de un entorno natural.

A principios del siglo XIX con la llegada de la red ferroviaria el canal quedó en desuso debido a que el transporte de la mercancía por medio del ferrocarril resultaba más económico que por la vía fluvial. Es por eso que esta obra terminó siendo un atractivo turístico, reserva natural y una fuente de agua para regar los sembrados.

Origen del Canal de Castilla

Hacia los siglos XVI y XVII en Europa hubo un auge en el desarrollo de redes de navegación fluviales para fomentar el comercio interno y generar regadíos para los sembradíos. En 1549, Bartolomé Bustamante inició sus estudios en la cuenca del río Pisuerga para explorar las posibilidades de construir un canal que facilitase el transporte fluvial de los productos agrícolas de Castilla. No obstante, el esfuerzo de este hombre no se vio concretado en aquellos tiempos, sino muchos años después.

Fue en el siglo XVIII cuando aquellos estudios de Bartolomé Bustamante fueron utilizados en lo que sería el comienzo del proyecto del Canal de Castilla bajo la administración del rey Fernando VI y su ministro, el Marqués de la Ensenada, quien tuvo la visión de emprender la construcción de esta obra para mejorar las comunicaciones y fortalecer el comercio en España.

De esta forma nacía esta importante obra de la ingeniería hidráulica, que se mantendría vigente hasta 1860, cuando el ferrocarril le hizo caer en la obsolescencia y le condenó a servir exclusivamente como regadío agrícola, función principal que tiene hasta los días actuales.

Historia

Buscando resolver el aislamiento en el que estaba la meseta castellana, el Marqués de La Ensenada, ministro del Rey Fernando VI le propuso retomar el proyecto que había iniciado Bartolomé Bustamante hacia 1549, para construir este río artificial que facilitara el transporte de productos agrícolas desde la zona, que presenta un relieve complicado. Para aquellos días constituyó el proyecto de ingeniería civil más importante de España.

Es así como a mediados del siglo XVIII Su Majestad y el ministro emprendieron la planificación de esta red fluvial como parte de un programa para fortalecer la economía española de la época. Es así como nace la sugerencia de crear canales y caminos para que los productos agrícolas de Castilla pudieran ser transportados y distribuidos.

Fue Antonio de Ulloa, un reconocido ingeniero, quien presentó el Proyecto General de los Canales de Navegación y Riego para los reinos de Castilla y León. Le invitamos a conocer esto y más, de primera mano con nuestro paquete turístico de travelsui.com especialmente diseñado para ti.

Cómo se hizo

El canal recorre aproximadamente 207 kilómetros en la meseta entre las provincias de Valladolid, Palencia y Burgos. Comenzó a construirse el 16 de julio de 1753 en Calahorra de Ribas. Tuvo la dirección de Antonio de Ulloa y fue el francés Carlos Lemaur el ingeniero de esta monumental obra en el Ramal de Campos. Un año más tarde y tras haberse construido 25 kilómetros, las labores se paralizan y en 1759 se retoman las actividades, pero en el área del Estrecho de Nogales, cercano a Alar del Rey, en lo que sería el comienzo de la construcción del Ramal Norte, cuyas obras concluyeron en agosto de 1791, cuando se logró unir las aguas del norte con las del Ramal de Campos en Calahorra de Ribas.

En 1792 empezó a navegar en Alar del Rey y se dio inicio a la construcción del Ramal Sur, que conduce hacia Valladolid. Este tramo se vio paralizado un par de veces, como consecuencia de la crisis generada por conflictos armados. El rey Fernando VII decidió en 1828 otorgar la realización del proyecto a una empresa privada a cambio de su explotación durante 80 años, trato que se modificó tiempo después por el incumplimiento de los plazos de construcción, quedando en 70 años el convenio. En 1835 se terminan los trabajos del Ramal Sur y en 1849 culminan las obras del Ramal de Campos, bajo el reinado de Isabel II. El 14 de diciembre de 1849 comenzó oficialmente la explotación del Canal de Castilla por los siguientes 70 años por parte de la Compañía del Canal de Castilla.

Solo una década duró la navegación

Sólo una década duró la navegación en el Canal de Castilla (1850-1860), hasta que se inauguró la línea férrea entre Valladolid y Alar del Rey, cuya vía prácticamente era paralela al canal. Esto supuso el fin útil del río artificial como ruta de transporte.

Desde entonces, el Canal de Castilla se utiliza como fuente de irrigación de cultivos y también se le aprovecha para usos derivados de la fuerza motriz. Así en sus riveras se erigió un desarrollo industrial importante con la aparición de fábricas de harinas, papel, molinos, armas, astilleros y cueros.

Curiosidades sobre el Canal de Castilla

  • En el Ramal Sur se construyeron 18 esclusas para salvar el desnivel de 54 metros.
  • El empalme del Ramal Sur con los otros dos ramales está en Calahorra de Ribas.
  • El más extenso es el Ramal de Campos, con 78 kilómetros, su desnivel es de 22 metros y tiene 7 esclusas.
  • El Ramal de Campos termina en Medina de Rioseco. Ahí está la dársena más importante de todo el canal.
  • El Ramal del Norte, de 74 kilómetros de longitud, es el que mayor desnivel presenta (87 metros) y mayor cantidad de esclusas tiene (24).
  • La cuádruple esclusa de Frómista y la Presa del Rey están situadas en el Ramal Norte.
  • El Museo del Canal está situado en Villaumbrales. Ahí se exhiben restos de los astilleros en los que se construyeron y repararon las barcas que surcaban el río artificial a finales del siglo XIX.

Es importante saber que…

Para disfrutar del paisaje del Canal de Castilla hay que hacerlo sin prisas dada la riqueza arquitectónica, histórica y natural que le rodea. La llanura del terreno circundante lo hace ideal para la práctica de ciclismo, senderismo, piragüismo y paseos en barca.

Hay embarcaciones turísticas que cuentan con las comodidades necesarias para hacer el recorrido de manera confortable y segura.

Alrededor del canal se puede observar charcas, bosques de ribera y humedales que albergan un rico ecosistema que le otorga gran importancia ecológica. Entre la fauna que habita la zona destacan la nutria, rata de agua, aguilucho lagunero y la garza imperial.

De interés histórico y arquitectónico, aparte del museo están los puentes, esclusas, dársenas, acueductos, arquetas de riego, arcas, molinos, presas, almacenes y fábricas de harina.

 

Conozca de cerca esta maravilla de la ingeniería. Tu escapada al Canal de Castilla es con nosotros, te invitamos a escaparse de la rutina diaria madrileña y hacer una visita de dos días con paseo en barca que incluye aperitivo y visitas a Medina de Rioseco y Bodegas Ribera del Duero.

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